SEGUIR CON VIDA

– Expectativa por el agua

Son las 15:00 horas cuando Óscar regresa a casa después de un largo viaje de negocios. Ingresa por la puerta y Jessica, su esposa, se acerca en brazos con su pequeña Camila a abrazarlo y darle un tierno beso de bienvenida.

Después de una hora de Óscar haberse instalado y Jessica de haber cocinado pescado frito, ambos se sientan sobre el comedor para almorzar mientras disfrutan de la compañía del uno al otro. De un momento a otro la pareja de esposos siente cómo su frente y espalda empiezan a humedecerse. Así que Óscar camina hacia el ventilador y lo enciende.

A las 17:00 horas ambos esposos conversan tranquilamente en su cama sobre las expectativas del primer baño de Camila, que será al día siguiente, tras haber cumplido 14 días de nacida. De pronto, la ventana empieza a azotarse bruscamente y a producir ruidos debido a las fuertes e inusuales ráfagas de viento. Por esa razón, Jessica se pone de pie y cierra la ventana. Sin embargo, a los pocos minutos ambos se percatan cómo las lunas de las ventanas se empañan con una intensa neblina.

La pareja supone la venida de una lluvia e inmediatamente, emocionados, se disponen a salir al balcón a disfrutar de aquella inesperada garúa. Fascinados con la sensación de sentir la lluvia sobre su piel se abrazan, sonríen y miran al cielo agradecidos. Luego de unos minutos ambos, felices, se van a la cama.

16/06/1991, Antofagasta
– Sobreabundancia de agua

A la 1:30 de la madrugada, las fuertes gotas de lluvia despiertan a Camila, ella llora y despierta a sus papás. Ambos se levantan rápidamente y a la habitación de la bebé. Levantan a la pequeña y tratan de calmarla.

Óscar ve por la ventana como la lluvia había incrementado, esto le hace pensar en los materiales de su taller y como el agua puede estropearlos. Por esta razón, le comunica a Jessica que saldrá al centro de la ciudad para asegurarse que todo se encuentre en orden. 

Él baja las escaleras del cuarto piso de su departamento, camina muy apresurado con las manos en la cabeza y saca las llaves para abrir la puerta de su camioneta. Óscar observa asombrado los pequeños incendios y cortocircuitos de la avenida Argentina, la cual cruza transversalmente la ciudad y que estaba cubierta por montones de barro. 

A pocas cuadras de llegar al taller, Óscar abre de manera intrigante sus ojos al observar cómo un hombre dentro de un auto es arrastrado por una fuerte corriente. Este torrente de agua aparece de forma inesperada y arrasa con las casas a su paso, como la de la familia Vega Rojas. Al ver esto, detiene su camioneta de golpe y decide no atravesar el aluvión para evitar arriesgarse. 

Él intenta pasar por el sector “Caliche”, ya que era el único camino de regreso a casa, pero desiste cuando ve que un edificio está siendo atravesado por el torrente de agua proveniente del cerro. Mientras conduce, ve que solo quedan algunos escombros y muebles destrozados de la estructura de la familia Muñoz . Óscar, titubeando, retrocede y busca otra salida, sin darse cuenta de que iba en sentido contrario del tránsito vehicular. 

Después de unos minutos, llega a casa y le cuenta a su esposa todo lo que había presenciado. Ella, preocupada, lo abraza cálidamente mientras tiene en brazos a Camila. La pareja intenta prender la radio para conocer detalles del desastre, pero sólo escuchan interferencia debido a la fuerza de la lluvia. Jessica convence a Óscar de que lo mejor que pueden hacer en ese momento es esperar a que todo se calme, y juntos deciden ir a la cama a descansar. 

18/06/2021, Antofagasta
– Ausencia de agua

Al día siguiente, Óscar se despierta temprano por no haber conciliado el sueño. Intenta abrir la llave del baño para lavarse la cara y grande fue su sorpresa cuando no cayó ni una sola gota. 

Con la intención de averiguar lo que sucedía, sale de su departamento y se asombra al ver la ciudad cubierta de barro.  Rápidamente baja las escaleras y les pregunta a sus vecinos qué estaba pasando. Ellos le dicen que Antofagasta estaba totalmente desabastecida de agua y alimentos, y que el estado se iba a encargar de proveer todo lo necesario para ayudar a los damnificados. 

A las 11:00 de la mañana, un vecino le pasa la voz a la familia diciendo que los primeros camiones cisterna y algunas personas de ciudades vecinas han llegado a la ciudad para ayudar. Así que deciden ir a las calles en busca de camiones.

Él transita por las calles con mucha dificultad, debido al peso de los bidones llenos de agua potable. En el camino, se encuentra con escombros y mucho barro que emana un desagradable olor. Las maquinarias de las empresas mineras de la ciudad intentan quitar los escombros mientras levantan mucho. Cuando llega a casa, sube agotado al cuarto piso con las garrafas llenas de agua, Jessica lo ve, intenta ayudar y lo trata de convencer que descanse un poco del sobreesfuerzo que está haciendo.  

Pero él se niega y baja de nuevo al primer piso para seguir subiendo agua y cubrir las necesidades de su bebé. Cuando termina, su esposa le sugiere mudarse a una casa donde no tenga que subir tantas escaleras. Él se da cuenta de la situación y acepta.  

Al anochecer, Óscar ve el periódico y lee la noticia de Jacqueline, la niña del milagro. De inmediato piensa en Camila. En ese momento recuerda el momento en el que estuvo a punto de cruzar el aluvión. Se siente afortunado por seguir con vida y tener la dicha de cuidar a su hija.

19/06/1991, Antofagasta